En los últimos años el sector bancario ha sufrido cambios sustanciales. La crisis económica ha provocado la reducción y fusión de entidades bancarias. En España la evolución de los créditos durante los últimos 4 años ha descendido un 23%, y teniendo en cuenta la sobredependencia de nuestro mercado de la financiación bancaria (supone un 90% mientras que, en Estados Unidos, por ejemplo, es entre el 20% y el 50%), es lógico que se haya estancado la financiación corporativa de las empresas.

Las exigencias de solvencia no han variado para las pymes pero sí se han relajado un 3% para las grandes compañías

Además, el retroceso del crédito comercial ha sido también más intenso que el de la financiación bancaria, aunque más moderado que el de los préstamos bancarios a corto plazo. A mediados de 2007, antes del estallido de la crisis en EE UU, dentro de la Eurozona, países como Italia y Francia aplicaron algunas mejoras en las condiciones del préstamo. Mientras que en países como España, Alemania o Países Bajos se mantuvieron sin cambios. La demanda de crédito por parte de las empresas se duplicó sin embargo en esos países durante los tres primeros meses del año, según revela una encuesta del BCE. De hecho, según el informe de la entidad, las exigencias de solvencia no han variado para las pymes pero sí se han relajado un 3% para las grandes compañías. Como apunta el diario Expansión, es verdad que se están firmando muchas refinanciaciones y préstamos, pero las puertas siguen cerradas para compañías con tamaños más reducidos o que no tienen capacidad de generar negocios añadidos.

La recuperación del crédito empieza por las grandes empresas

Parece que la recuperación del crédito anunciada por el Gobierno empieza por arriba: el crédito sólo mejora para la gran empresa y no llega a las pymes. Según el BCE, las grandes empresas han visto como un 75% de sus créditos han sido concedidos, un aumento del 7% con respecto al año pasado, mientras que la concesión de préstamos bancarios sigue estancada para las pymes. Las pymes siguen quedando al margen del repunte económico, según los datos del Banco Central Europeo, que asegura que “las pequeñas y medianas empresas mantienen una tasa de rechazo bancario invariable”.

Según los datos del BCE, las compañías cotizadas han aumentado sus beneficios un 5% a nivel europeo y un 7% en el caso de las 35 empresas que cotizan en el Ibex. Sin embargo, las pequeñas empresas siguen con un volumen de negocio estancado y con unos beneficios planos, según los datos del Banco Central Europeo.

Consecuencias para el sector bancario

Después de años sin acceso al crédito, primero, y con tipos disparados, después, parece que las pymes tienen una buena noticia por delante, y es que los tipos para las empresas se reducirán entre un 25% y un 30%. Sin embargo, según JP Morgan, la falta de volumen en el crédito (no espera crecimiento neto hasta 2016) está intensificando la competencia por los pocos clientes que hay, lo que pone todavía más presión sobre unos márgenes ya de por sí deprimidos. “Si el crecimiento no repunta y el coste de los depósitos toca suelo, podemos acabar en una situación con significativas presiones sobre los márgenes”. Todo ello nos hace prever consecuencias muy graves para los bancos.

Alternativas a la financiación bancaria

En otros países Europeos, o en EE.UU es habitual que las empresas utilicen alternativas al crédito bancaria para el desarrollo de sus proyectos. Aunque la tradición española ha fundamentado la financiación de las empresas en el crédito bancario, existen productos financieros alternativos igual o más adecuados a cada proyecto. En SG Financiera podemos estudiar, sin coste, las necesidades específicas de tu empresa, y ayudarte a conseguir la solución financiera más adecuada para cada una de tus operaciones.

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